No hace falta vender a través de nosotros para encargar uno. Inspeccionamos los vehículos, medimos los packs, comprobamos si se pueden liberar del backend y le entregamos el informe.
Una flota usada no es un solo activo, son unos miles de baterías que llevan años o meses en uso, montadas en vehículos que otro ha estado operando en condiciones variables. El vendedor sabe lo que pagó y, más o menos, cuántos tiene. Nadie, a menudo ni el propio vendedor, sabe qué les queda a los packs, cuántas unidades arrancarán, ni si los vehículos pueden liberarse del backend que hoy los controla.
Un FleetReport responde a esas preguntas con mediciones en vez de adjetivos. Vamos a donde está la flota, la muestreamos, hacemos ensayos de descarga en los packs cuando el nivel que encarga lo exige, fotografiamos lo que encontramos y comprobamos con el proveedor de IoT qué pasa realmente cuando alguien pide la liberación de la flota. Lo recibe en PDF con los números de serie de todas las unidades muestreadas, para que cada línea pueda comprobarse contra un vehículo concreto en lugar de aceptarse por confianza.
Es un servicio de pago e independiente de la venta. No hace falta comprar ni vender a través de Fleetser para encargarlo, y el informe dice lo que dice, no cobramos más si la cifra sale más alta.
Un técnico viaja a donde está la flota, la cuenta, la prueba y la fotografía. Esas mismas personas se encargan luego del embalaje y la carga si usted compra, y por eso el inventario del informe coincide con lo que baja del camión.




Díganos el tipo de vehículo, la cantidad aproximada y dónde están los vehículos. Presupuestamos antes de cobrar nada.